lunes, 12 de mayo de 2008

Últimos trabajos

Ahora que ya tengo todos vuestros trabajos, los colgaré en este post a modo de comentarios, para que vuestros profesores puedan tenerlos en cuenta a la hora de puntuaros.
Estoy muy contenta con todas las tareas que he leido así que, de nuevo,
¡ENHORABUENA POR UN TRABAJO BIEN HECHO!

13 comentarios:

Silvia dijo...

LIKA

TORTURA DE CRISTAL

Modelo Panóptico:
Después de hacer un “trabajo” sobre la daño físico, se propuso quedar para conocernos y para ver una película. La “quedada” fue principalmente para ver una película sobre el modelo panóptico, 1984, esta hablaba de que antiguamente estaban todos muy vigilados, e incluso todo aquel papel que iba a la papelera tenía que destruirse, es decir, quemarse, solo aquel que haya escrito en el papel sabía que ponía y por supuesto no podían decir nada sobre lo que habían leído.

La intención de que viésemos 1984, era que entendiéramos lo que es el modelo panóptico, porque era prácticamente lo mismo. Había un “jefe”, “guardia” que vigilaba todos los movimientos que hacían, en la película eran los trabajadores los que eran vigilados por el “jefe”, y la comparamos con el modelo panóptico porque se nombró así a una cárcel, que era la forma de un pentágono y en el centro de el un vigilante vigilando todo lo que los presos hacían, e incluso las paredes eran transparentes para que vieran que nadie podía esconderse, y ni tramar nada para escaparse, porque todo estaba vigilado.

En la quedada pudimos ver un trozo de la película donde se veía que todos los trabajadores estaban observados por el “jefe”, lo malo es que no podían mirar a otro sitio sin que no le vieran porque estaba todo vigilado. Estuvimos dándole vueltas al asunto y nos dimos cuenta que nosotros también estamos vigilados por personas que no sabemos ni siquiera quienes son, ni los conocemos de verlos por la calle. Y en cambio ellos a ti si que te conocen, conocen todo, el DNI, como te llamas, el teléfono de casa, del móvil... Estuvimos comentando que si nos parecía bien lo que la película nos muestra y en parte esta mal porque no hay libertad para esos trabajadores, y dijimos que es lo mismo que lo que pasa ahora pero sin que lo tengamos tan presente, porque nos vigilan cada movimiento, hay cámaras por todos los lados. Prácticamente es lo mismo que en 1984 pero sin notarse tanto.



Un gran ejemplo del que no sabíamos que era un modelo panóptico y que pensábamos que era un reality show, bueno en realidad es un reality show pero con la idea del modelo, es el programa de Mercedes Milá, Gran Hermano, el que vemos todos sin tener ninguna preocupación, no hay que tenerla pero ese programa viene de la idea del modelo panóptico. Todos vemos lo que hacen los que se encuentran dentro de la casa. El nombre del programa también te dice todo, Gran Hermano, el superior, en 1984 también se llamaba al “jefe”, al vigilante, Gran Hermano, de ahí viene el nombre del programa.

Respecto a lo de las cárceles panópticas, pienso, que si creen que es un buen castigo para los reclusos o para los trabajadores de esa época, creen mal, porque no es mejor método para castigar a nadie. Aparte pienso que cada uno hará lo que quiera y cuando quiera por mucho que lo vigilen. En las cárceles sobretodo, por mucha vigilancia que haya, los presos harán lo mismo. Aun que por otra parte es un método muy bueno, porque los presos llegan a pensar que al estar vigilados, harán lo que el vigilante desee, es decir, si piensan que las cosas se han de hacer de una manera las harán de esa manera, y poco a poco irán cambiando de pensamientos.

Silvia dijo...

SIKA

TORTURA DE CRISTAL


Hay dos tipos de daño
El daño físico y el daño anímico: El daño físico implica dolor, dolor sobre el cuerpo del individuo. El daño anímico es el daño que se produce al recibir un insulto, una decepción, una humillación…

En mi opinión, el daño anímico aun que no se pueda percibir mediante ninguna prueba (heridas, moratones,…) deja más huella que el físico.
El físico de un momento a otro se pasa, deja de doler, pero el anímico no, es algo que tienes dentro, como si no pudieras deshacerte de ello, que te pesara tanto que incluso, puedes llegar a caer en depresión. Cuando algo te afecta mucho la autoestima baja hasta el punto de sentirte mal contigo mismo, darte igual todo lo que pase. Con dar igual lo que pase quiero decir que no tienes la intención de vengarte, te sientes abatido.

Los torturadores, (de los dos tipos de daño) en mi opinión, son personas infelices, puede ser con problemas mentales que se dedican a hacer infeliz la vida de otra persona porque la suya ya lo es.


En la edad Media, se torturaba con otros objetivos: Sacar información sobre algún tema en concreto o como venganza.
Se usaban en la edad media artilugios que producían desgarros, roturas de huesos, calambres, quemaduras, cortes, locura…
Como por ejemplo
También se hacían torturas psicológicas, la víctima, solo tenía que presenciar una tortura para ver lo doloroso que era y que confesara cualquier cosa.
La mente humana es demasiado sensible en algunas ocasiones, por eso son eficaces las torturas psicológicas.
Una tortura psicológica muy famosa es la llamada gota china.
Consiste en inmovilizar a una persona, de forma horizontal boca arriba, de modo que le cayera sobre la frente una gota de agua cada 5 segundos.
El goteo continuo provoca daño fisico en la piel, pero lo peor es la impotencia de no poder hacer nada para para la gota.
También, cuando se tenía sed, no poder alcanzar para beber el agua, o para dormir pararlo.

Es algo que no se considera ético, ni por mi parte ni por la de la mayoría de gente.

La cárcel es un método de reeducación de las personas que entran para volver a la sociedad, ya sean torturadores, ladrones, asesinos,…
También sirven de “protección”, aislando a los elementos peligrosos para el funcionamiento perfecto de la sociedad.
Es un tipo de tortura, pero los que entran en ella es porque se lo merecen.
Hay dos tipos de cárceles.
La cárcel más conocida consiste en encerrar al individuo un periodo de tiempo (según haya sido el delito) entre rejas.

También existe la cárcel panóptica.
Se puede decir que es la cárcel perfecta, se podía controlar con poca gente a muchos presos, y el que está dentro se somete a completa vigilancia las 24 horas, quitándole todo el derecho de la intimidad y de la libertad, es decir, violando dos importantes derechos humanos.
Si están ahí es porque se lo merecen, sí, pero no hasta ese punto.
Nadie se merece eso.

Silvia dijo...

FERRAN

Tortura de cristal
El daño físico es algo que ha existido siempre en el ser humano, y seguramente seguirá existiendo siempre, sea intencionado o no intencionado, no es que el ser humano sea un animal agresivo o que las sociedades transforme a los seres humanos en animales agresivos sino que es un recurso mas del que disponen los seres humanos para conseguir sus objetivos, como por ejemplo robar a alguien, defender-se de un ataque como represalia.
Las torturas ya sea para conseguir cierta informacion o como castigo por algún crimen cometido antiguamente se basaban en producir el máximo daño físico a alguien mediante técnicas o utensilios diseñadas para ello, y un verdugo se encargaba de ello, generalmente era como una exhibición delante de la gente para que la gente con intención de que si ven torturado a alguien por robar no se les pase por la cabeza ir a robar, aunque esto era inútil porque aumentar los castigos por los crimines no hace que disminuyan los criminales o almenos muy poco. Las torturas es algo que crea que todo el mundo detesta por eso las llevan a cabo los verdugos y no las personas que las sentencian ni la victima del crimen que supongo que ven al condenado como una “cosa” no como una persona y están acostumbrado a esto o personas que están locas, quiero decir, que no son totalmente conscientes de que están haciendo.

Podria considerarse la cárcel panóptica como un modelo de tortura pero que no se basa en el daño físico sino en el daño anímico , los presos son observados cada segundo y son conscientes de ello por lo que pierden absolutamente su intimidad y su libertad, la intención de la cárcel de reeducar a los presos para que puedan volver a la sociedad me parece lo mas correcto, creo que la única función que tendrían que tener las cárceles y castigos es la de conseguir que esas personas se den cuenta de su error y cambien para que puedan volver a la sociedad, pero no como “una segunda oportunidad” , es decir estas aquí unos años encerrado y esperemos que aprendas la lección, sino que se asegure de que estas personas cambian, creo que el tiempo que una persona debería estar en la cárcel debería ser hasta ese momento en el que se diera cuenta de su error y fuese consciente de que no debería repetirlo nunca mas que en función del crimen cometido, por ejemplo una persona que va a la cárcel por darle una brutal paliza a otra y no se arrepiente debería estar mas tiempo que un asesino en serie que estuviera arrepentido y quisiese rectificar, es decir el la finalidad de estas cárceles me parece totalmente acertada aunque los medios quizás no sean los correctos, creo que los presos evidentemente deben estar condicionados para cambiar en contra de su voluntad pero me parece que no demasiado, por ejemplo lo que sufre el protagonista de “la naranja mecánica” me parece totalmente inapropiado, el preso es tratado como un animal, a los presos en el panóptico se les quita su intimidad y su personalidad, pero a mi me parece correcto porque están ahí por haber cometido crímenes me parece correcto que les quiten “su pasado” porque fue en el en el que cometieron los crímenes y han de cambiar para no repetirlos, supongo que la cárcel panóptica si es una tortura para los presos pero la veo justificada pues han de pagar un precio ,por los crímenes cometidos y para poder volverá la sociedad, aunque no tengo muy clara mi postura porque quizás este método seria tratar a los presos como seres inferiores o animales a los que hay que domesticar pero creo que, por ejemplo un neonazi como el protagonista de “American History X” quizás si merece que sea tratada asi para volver a ser una persona “normal” la cárcel seria como una “cura” aunque hubiese sido mejor “prevenir” es decir que esa persona hubiera tenido una educación correcta.

Silvia dijo...

RAUL

· El daño físico y anímico son dos tipos de daños diferentes, hablábamos de daño físico cuando golpeamos o dañamos a alguien “exteriormente”, y daño anímico cuando hacemos que otra persona se encuentre mal mentalmente. Las torturas físicas son ejemplos de daños físicos, este tipo de torturas dañan de una forma desproporcionada a la persona que recibe la tortura y llevan al límite su resistencia física. Otro tipo de tortura es la tortura anímica, esta se centra en hacer que la persona que la recibe, sufra mentalmente y llegue muchas veces a un estado de locura.
Toda tortura tiene un motivo, unas veces se hace de forma sádica y para ver sufrir a otras personas (la gente que hace esto no debería salir de la cárcel) y otras para sonsacar información. Podremos pensar que la primera directamente está mal y solo es una opción de gente con problemas mentales, pero si pensamos en la razón de la tortura para sonsacar una información, nos puede entrar la duda. Esta duda se resolvería dependiendo del tipo y finalidad de la información. Nos podríamos imaginar una situación en la cual sacar la información a una persona salvara vidas inocentes, en esta situación se podría torturar como último recurso…pero usar la tortura, sea de la forma que sea, es algo para lo que hay que tener mucha sangre fría al ver a otra gente sufrir…
Lo anterior seria un ejemplo de un daño físico, un ejemplo de daño mental seria el panóptico, es decir la observación continúa, ese tipo de observación que no te deja hacer nada, y toda esta observación opresiva causa un control extremo sobre la gente que lo sufre, y con una intención de reeducar psíquicamente a las personas que lo sufren. El panóptico intenta controlar de todas las formas el pensamiento que tenga la gente en cualquier momento y les corrigen para que piense de la forma que a ellos les convenga. Se evita cualquier acción espontanea o muestras de libertad, todas estas son reducidas al mínimo.
En este punto nos puede surgir la duda de que castigo es “peor” o “menos humano”. Desde un punto de vista superficial podríamos decir que claramente una tortura física es peor y mucho menos humana que la cárcel, por el gran dolor físico que causa. Pero al ver la cárcel nos pensamos que es el mejor método, pero nos tenemos que parar a pensar que el preso sufre un daño anímico muy grande durante grandes periodos de tiempo. Aquí es donde surgen las dudas de ¿qué es mejor la tortura física de un castigo o el gran castigo mental del panóptico? Pero después de todo, nos puede surgir también la explicación de que cualquier ser humano fuera de su crimen tiene unos derechos inalienables que hay que respetar, y actualmente se sigue tratando a un preso y castigándolo de una forma física pero mucho más disimulada. Pero puede surgir la pregunta de"¿porqué debe gozar de sus derechos si él no los ha respetado en su víctima?", eso es personalmente algo muy difícil de contestar para mi, mi opinión seria de intentar buscar un método intermedio, en el cual se respetaran los derechos fundamentales pero no se le dieran ningún tipo de facilidades, para mi un tipo de método lo mas parecido posible a esa idea sería la cárcel, no con un sistema tan agobiante pero lo mas parecido posible, ya que el panóptico tiene beneficios.
El beneficio que tiene a favor el panóptico seria el sistema de reeducación, que esta pensado de tal forma que aunque un preso haya podido matar o cometer alguna barbaridad, al modificar tanto su conducta pueden llegar a volver a introducirse de nuevo en la sociedad. Aunque puedan llegar a integrarse, nunca lo llegaran a hacer completamente. No parece que sea una reeducación efectiva, la sociedad evita de alguna forma aceptar a gente que haya cometido crímenes o algún tipo de incumplimiento de la ley. Personalmente me sería difícil confiar en aquella persona que ha incumplido la ley, porque de una forma o de otra lo podría volver a hacer. Se dan casos en los que los presos se reincorporan y consiguen llevar una buena vida fuera de la cárcel, gracias a que han estudiado carreras. Pero hay otros casos en los que han sacado a esa gente para que se reincorpore y han acabado cometiendo crimines de nuevo. Esto hace pensar que la única forma de tener claro cuando un preso se puede reincorporar o no, es a base de muchos test hechos por psicólogos etc.…
Podemos llegar a la conclusión de que el sistema panóptico no es el mejor método por su crueldad psíquica con los presos, pero sí que lo sería, si estos presos son culpables.
Pero el modelo del panóptico no se ha quedado solo en las cárceles, actualmente estamos totalmente invadidos por un sistema panóptico de vigilancia. Podemos decir ya con seguridad que estamos totalmente vigilados. Desde las cámaras en los supermercados, cámaras en los institutos, cámaras donde menos no las esperamos. Estamos controlados y localizados totalmente por culpa de nuestros teléfonos móviles, cualquier compañía sabría localizar la posición exacta de la persona portadora, controlan mediante los pagos, las tarjetas de créditos…..y uno de los episodios más impactantes fue cuando gracias a mi ip personal del ordenador, una persona cualquiera puede saber hasta la puerta y los nombres de los titulares de la cuenta. Aunque no nos demos cuenta vivimos en una sociedad muy vigilada, podríamos hablar de una falsa libertad. Por nuestros documentos, como por ejemplo el DNI, cualquier gente con nuestro documento puede saber toda nuestra vida.
¿Y para que tanta vigilancia? Se supone que la vigilancia es para darnos mayor seguridad enfrente de los peligros, ¿pero estos peligros de verdad existen?, para mi personalmente tantos miedos, tantas leyendas urbanas no son otra cosa que una excusa para controlarnos, nos meten miedo para que pensemos de una forma…Pero lo que es verdad es que no nos podemos fiar ya prácticamente de nadie.

Silvia dijo...

STEFFI

¡Basta ya! Sigo dándole vueltas a mi pasado, no puedo evitar pensar en todo el daño que me han causado durante este tiempo. Ahora, cuando ya estoy a salvo, tengo miedo a salir al exterior y caer en las trampas de los torturadores. La violencia ha estado presente toda mi vida.
Todo empezó cuando era pequeña. Muchos domingos nos reuníamos toda la familia. Yo jugaba con dos primos de mi misma edad. Siempre acabábamos a palos, discutiendo por los juguetes pero, ¿qué podía hacer para que me los dieran sin recurrir a la violencia? No me habían enseñado a pedir las cosas y entonces actuar así ¿a qué se debía?¿me lo habían enseñado o salía de mí de forma natural? Nos regañaban, pero aún así la situación se volvía a repetir una y otra vez. Cuando me hice más mayor, salía a la calle para jugar con otros niños, pero no me aceptaban. De vez en cuando me propinaban una paliza y me insultaban porque para ellos yo no era igual, era la rara y creían tener el derecho de humillarme y hacerme sentir mal. Esto se debía a que mi familia no destacaba económicamente, es decir, era pobre. Llegaba llorando a casa, y por si no era poco, mi padre también me pegaba. Decía que llorar y salir huyendo era de cobardes, que si no era capaz de plantarles cara es que no servía para nada. Él no iba a ayudarme. Llegué a pensar que era una inútil y que tal vez la violencia era una forma de superioridad. No pude ir a la escuela y recibir educación. Mi día a día consistía en ir al mercado e intentar robar alguna pieza de fruta para alimentar a mi familia. Cuando los vendedores se daban cuenta de lo que hacía me arreaban escobazos y mis padres como castigo me dejaban sin comer una semana y ellos se comían lo que yo había conseguido. Mi estado era lamentable y no podía quejarme. Las pocas veces que lo hice, me ponían como excusa las torturas de la Edad Media. Decían que eso sí que era violencia, injusticia y dolor, lo mió eran tonterías y quejarse por gusto. ¿Por qué me trataban así? ¿Qué conseguían haciéndome sufrir? Yo creo que me consideraban su esclava y al ser mayores que yo creían poder hacer todo lo que quisieran conmigo y pensaban que eran mejores que yo. Un día me di cuenta que no podía continuar así y decidí escaparme de casa. Anduve bastante tiempo por las calles, robando comida, ropa, utensilios…cualquier cosa que pudiera servirme de ayuda para sobrevivir, no tenía a nadie. Me sentía sola, sucia y temerosa. Tenía miedo de pedir ayuda y que me tratasen mal por mi aspecto. Finalmente, unos policías que me pillaron robando en una tienda me llevaron detenida a una cárcel. Una cárcel de la que no había oído hablar nunca, no era como las que me habían contado. Era la cárcel panóptica. Me llevaron a la que sería mi celda, donde prácticamente no había nada. Era como una caja de cristal en la que yo era la muñequita frágil que se encontraba dentro. Me acompañaba un incómodo silencio. Había mucha iluminación. Me observaban constantemente y eso me cohibía. No podía hacer nada, veían todo. Pero ¿por qué me habían quitado mi libertad? ¿hay alguien que tenga derecho a hacerlo? no, nadie. Mi delito fue querer vivir. Las personas tenemos los mismos derechos humanos y entre ellos está el ser libres. Yo quería serlo. ¿Por qué me castigaban? Tuve mala suerte porque nací en una familia pobre y lo único que quería era vivir igual que el resto, no podía hacer otra cosa que no fuera robar. No lo veía justo. Otras compañeras que se encontraban presas, me contaban que sus delitos habían sido matar a otra gente, robar en bancos…movidas por los celos, la avaricia, etc. eso, eran delitos. Pasaba el tiempo pensando cuánto tiempo tendría que esperar para salir de allí y qué podía hacer para conseguirlo. Me daba miedo pensar. Me sentía desnuda psicológicamente, como si fueran capaces de saber lo que estaba pensando. Era un infierno. Para comer sólo nos daban una verdura, un trozo de carne o pescado y una fruta. Nos alimentaban mal. Mi cuerpo daba pena.
Pero de allí saqué algo bueno, conocimientos. A mí me enseñaron a escribir y a hacer operaciones matemáticas y también aprendimos oficios como fontanería, carpintería, hostelería…fuera no hubiese aprendido nada. Para mí eso fue tener suerte y un privilegio porque hay gente que no puede permitirse ir a la escuela, como me pasó a mí de pequeña y nosotras estábamos siendo castigadas pero también educadas. Tal vez este aspecto no es muy bien visto fuera y hay personas que no están de acuerdo con esta idea.
Los días seguían pasando, y yo ya me había amoldado a mi nueva vida. No obstante, también continuaba con mi quebradero de cabeza, estaba empezando a delirar y volverme loca. Estaba sufriendo una tortura psicológica que para mí era peor que todas las palizas que había aguantado anteriormente. Pero por fin, el día esperado llegó. Abrieron mi celda y me dijeron que me podía marchar. Realmente no sentí alegría. Me dejaron en la calle y yo no tenía donde ir ni a quién llamar, aunque sí podía hacer algo, buscar trabajo. Mi experiencia era poca pero tenía la esperanza de encontrar un trabajo. Hice varias entrevistas en las cuales era nombrar mi paso por la cárcel y me echaban a patadas. Sabía que sería difícil. No es fácil reinsertarse en la sociedad. ¿ por qué no me daban una oportunidad? La gente es muy desconfiada y pocas veces nos dan oportunidades. Todos nos merecemos una segunda oportunidad, ¿no? Yo tuve una y la supe aprovechar. Me contrataron en una panadería. Tenía que madrugar mucho y todos los días, pero yo lo hacía con mucho gusto. Además, la dueña me alojó en su casa. Poco a poco fui ahorrando dinero y pude pagar la entrada de un piso, en el cual vivo ahora. Mi trabajo gustaba tanto que llegue a trabajar en sitios importantes para gente famosa y así conseguí más dinero. No me puedo quejar de esa etapa de mi vida, para mí fue la mejor. Pero en cierto modo nunca he dejado de sentirme vigilada. Te piden los datos allá donde vas, y el ordenador muestra toda tu vida. Por no hablar de las cámaras, que te las encuentras en todo los establecimientos. Nos vigilamos entre nosotros. Tal vez mi paso por la cárcel panóptica hizo que esas pequeñas cosas me afectaran más que al resto y decidiera encerrarme en casa y no salir nunca más de ella. No quiero que me controlen más. No tengo ni teléfono. Tengo miedo a que me hagan daño y aquí me siento segura. A veces tengo la sensación de que los pajarillos que se ponen en la barandilla de mi balcón quieren vigilarme. Sin duda, no estoy bien. He luchado demasiado y estoy cansada.
La vida me ha dado la espalda, no ha sido buena conmigo ¿por qué tendría que tratarla bien yo a ella? Quizás la mejor solución sea la muerte, pero no seré yo mi propia torturadora, dejaré una vez más que sea la vida quien lo haga.

Silvia dijo...

..IRE..*

TORTURA DE CRISTAL

Los humanos somos seres que vivmos en sociedad. A causa de esta convivencia siempre surgen diversos problemas. Muchos de estos se intentan resolver mediante el dolor, que puede presentarse de dos maneras: puede ser físico o psicológico. Aunque esta primera forma puede ser más visible y suele parecer más bárbara, la segunda también puede llegar a resultar muy cruel. En mi opinión, ambos tipos de dolor atentan contra los derechos y libertades que tenemos como ciudadanos.

El dolor físico está peor considerado por la sociedad por el simple hecho de que es más visible. Este consiste en la agresión a las personas de manera violenta. Una de las formas de ejercer dolor físico más llamativas es la tortura. Aunque en la Edad Media era una práctica aceptada por el pueblo y no se veía como nada fuera de lo normal, hoy en dia es algo que, en general, nos resulta una forma de proceder totalmente inhumana. Ahora no podemos entender qué era lo que llevaba a un grupo de personas a condenar a otra a ser quemada en una hoguera. No obstante, la torturas siguen existiendo. Por ejemplo, podemos referirnos a la pena de muerte, con la que estoy totalmente en contra. Mediante esta forma de dolor físico se pretende ajusticiar a los criminales, garantizando, de esta manera, el orden en la sociedad. Me opongo a este castigo porque atenta contra la vida. Opino que nadie tiene derecho a acabar con una vida humana, de hecho es un delito y, por lo tanto, para ser “justos”, también deberíamos catigar a aquél que mata al delincuente. Esto se convertiría en una rueda sin final. A parte de esto, también existen otras formas de dolor físico, aunque no tan impactantes, como el “bulling” o los enfrentamientos entre diferentes bandas.

No creo que la solución a un conflicto sea el dolor físico. De hecho, pienso que, en realidad, empeoraría la situación. Por otra parte, se trata de una forma de proceder que llama mucho la atención en la población. A raíz de esto último surge otra forma de dolor, el psicológico.

Este segundo tipo de dolor, a simple vista, parece más civilizado, da la impresión de que provoca menos daño. Consiste, básicamente, en la presión y la humillación. Aunque no se recurre a la violencia, según mi punto de vista, es igualmente inhumano. Incluso puede llegar a ser mucho más insoportable que el dolor físico. Con esto, supongo que los agresores pretenden imponerse en el poder o superar cierto complejo de inferioridad, criticando, para esto, los defectos de otras personas. Se trata de una forma de actuar muy cruel.

Con el fin de que los castigos que se imponen a los criminales no tengan que ver con el dolor físico, se idea un modelo de cárcel donde ya no se puede actuar mediante la violencia. Se trata del panóptico. Consiste de un edificio circular, en el que se encuentran las celdas de los delincuentes, que son vigilados constantemente por un limitado número de guardias, situados en una especie de torre colocada en el centro. Aquellos que defienden este tipo de prisión argumentan que esta permite vigilar a más presos sin la necesidad de muchos guardias. Además, también la defienden diciendo que la vigilancia continuada, no da lugar a acciones no permitidas por parte de los presos, deben seguir las normas establecidas. A parte de eso, aseguran que permiten la reinserción social de los presos mediante cursos o talleres. Hasta aquí, yo no podría estar en desacuerdo. Todo esto parece bastante correcto y civilizado. Pero aunque no se pueda hacer uso de la tortura física, se puede recurrir a humillaciones o a presiones psicológicas.

Si analizamos la situación de los presos en el panóptico, podemos llegar a la concusión de que puede llegar a ser mucho peor qu otros tipos de castigo. Las personas se ven vigiladas contínuamente, se acaba con todo tipo de intimidad. Estas se ven expuestas a una vigilancia las 24 horas del día. Por otra parte, deben cumplir unos horarios muy estrictos. Todo esto, unido a los abusos psicológicos por parte de los guardias, pienso que debe hacer insoportable este castigo. Seguramente puede desarollar cierta paranoia en los presos. En mi opinión, este tipo de dolor puede llegar a ser mucho peor que la violencia.

Con todo lo anterior no pretendo dar a entender que no se deba castigar a aquellas personas que incumplan las leyes, sólo que pienso que este castigo no debería atentar contra los derechos humanos. Por tanto, pienso que no se ha de actuar violentamente por el hecho de que ninguna persona debería tener derecho a agredir a otra, de la misma manera que nadie debería poder humillar a otro ser humano. Se tendría que buscar otro tipo de castigo, alternativo a los nombrados anteriormente, aunque reconozco que es muy complicado. Aquello que se debería buscar, según mi punto de vista, es el mal menor que se pudiera producir. Con esto quiero decir que, si una persona puede ser peligrosa para un grupo de individuos de la sociedad, se deberían tomar medidas para solucionar la situación, pero todo esto, respetando, en la mayor medida posible, los derechos de esta persona.

Silvia dijo...

CAMACHO

1º Tortura física y panóptico

La tortura física es la que se basa en torturar a las personas hacer que sufran mediante muchos inventos que se han ido inventando desde la edad media. En esa edad las torturas se llevaban muy de moda por decirlo de alguna forma ya que cuando se colgaba a una persona en la plaza del pueblo o le cortaban la cabeza acudía todo el pueblo sin lugar a dudas, nadie se quería perder ese fenómeno. Supongo que esto se debe a que no había ninguna manera de distraerse y ahora mismo, en la actualidad ,no seriamos capaces de contemplar esa atrocidad pero si ver peleas callejeras y cosas así porque siempre que hay alguna toda la gente se acerca para verla. Por lo tanto algo de común tendrá.

La cárcel panóptica, “cárcel perfecta” se basaba en controlar en cada momento lo que hacia cada preso porque los cristales eran transparentes y en el medio se situaba la persona o personas que vigilaban y las habitaciones de los presos alrededor. Hablábamos que esto de no tener el derecho de la intimidad podía llegar a que muchas personas se volviesen locas porque otra les estuviese mirando en cada momento. En mi opinión no es para tanto ya que la gente se vuelve loca por entrar a un casting como operación triunfo, gran hermano y saben de sobra que lo que hagan en cada momento va ser grabado y toda España lo va a ver. Pero si en la cárcel panóptica también torturaban con dolor ya lo veo distinto. En mi opinión yo preferiría estar ahí a que me torturaran con dolor físico.

2º Relato

En un momento del blog hablemos de la incorporación de los presos a la vida normal y yo quería contar una cosilla que me paso. Estaba tonteando un poco con una chica y estuvimos hablando de nuestra familia. Entonces ella me dijo que un hermano suyo estaba en la cárcel de picassent y sinceramente pega un poco aunque yo sigo hablando igual con ella pero yo creo que si algún día te toca presentarle a tus padres la novia o el novio según el caso y su herman@ están en la cárcel yo creo que chocaría un poco, aunque no tiene nada que ver con la otra persona pero a la familia supongo que no le gustaría mucho. Por eso he contado este mini relato ya que cuando hablamos que si en una tienda trabaja un exladrón y roban algo supondríamos que seria el por su pasado delictivo. Pero bueno no ay que ser tan radical en algunas cosas pero es normal que la gente sospeche un poco mas o le cueste aceptar un poco que se han reformado algunas personas.

3º Dolor físico y dolor anímico

El dolor físico es el que deja marca en la piel por así decirlo, es el de pegar palizas, torturas, un simple golpe. Este dolor afecta al cuerpo y un poco a la mente ya que si siempre a una persona le pegan palizas en el colegio por ejemplo le afectara psicológicamente aunque seguro que ira acompañado por insultos que es el otro dolor.



El dolor anímico es el de los insultos, las humillaciones el que nos afectara en el interior y es mas difícil de superar que el anterior ya que un maratón se ira en unos días pero que a una persona la humillen continuamente puede llevarla a que tarde unos años en recuperarse o que viva con ello toda su vida.

Silvia dijo...

ANTEIA

Muchas veces, al oír que alguien ha sido asesinado, secuestrado, etc.. sentimos una sensación de pánico o temor, ya que sabemos que nos puede pasar a nosotros o a cualquier ser querido. Esta sensación es la que llamamos miedo. A veces nos es útil para darnos cuenta de que estamos frente a una situación de peligro de la que debemos huir. Otras nos impide actuar como deberíamos, ya que nos ponemos nerviosos y nos bloqueamos. Las personas queremos sentirnos protegidas en todo momento. Es por eso que sin darnos cuenta, estamos observados por la gente la mayoría del tiempo. Las tiendas tienen cámaras, los bancos también. Incluso por la calle podemos encontrarlas. A veces nos puede molestar que la gente nos vigile constantemente, pero si de repente nos las quitaran pediríamos a gritos que nos vigilaran.

Algunas personas piensan que, para alguien que ha matado a una persona, lo mejor es encerrarla en una cárcel en la que se le prive de todas sus libertades. Un tipo de esta es el panóptico. Desde el momento en el que entran están siendo vigilados. Yo pienso que, si esto lo sabe la persona que entra, se portaría bien y haría las cosas como debe. Pero si por el contrario no lo sabe, los que vigilan sabrán quien se arrepiente realmente y quien lo volvería a hacer. Por otra parte, les hacen desprenderse de todo tipo de objetos, como puede ser un anillo de boda o cualquier objeto personal. Para mí, no es justo que todos tengan que vestirse igual, cortarse el pelo de la misma forma, y en parte, quitarles rasgos de su personalidad, haciendo que parezcan todos iguales. Esto es como la imagen de la película que íbamos a ver! Una sociedad en la que todos fuéramos iguales no tendría sentido. Lo bonito de esta es que cada uno aporte su forma de ser, de pensar, de hablar... En la película también les hacían pensar lo que querían que pensaran. En una ciudadanía cada uno es libre de pensar y obrar como quiera, tiene libertad para ello siempre que no le quite la libertad a otro. En cambio, mas que ciudadanos estos eran súbditos.
Volviendo al tema, en una sociedad, también nos encontramos con diferentes aspectos panópticos que observamos sin apenas darnos cuenta. Pero, esto realmente sirve? En algunos casos puede ser, pero no creo que se reduzcan mucho los crímenes solo por saber que se puede ser vigilado. Quiero decir, si en un instituto se ponen cámaras para vigilar a los alumnos, cualquiera puede ir y taparlas, y después de esto hacer lo que quiera. Si se ponen en las calles, un asesino no va a matar a nadie delante de la cámara, se irá a un sitio alejado, donde no pueda verle nadie.
Las cámaras se suelen colocar en sitios donde está mucha gente, y yo creo que ahí es donde no deberían estar, sino en lugares inhabitados.
Por otra parte, desde que nacemos la gente tiende a “vigilarnos” y para nosotros es algo normal. Pero a veces, esta vigilancia que se hace para proteger, se convierte en una forma de tenerte controlado/a todo el tiempo, sin ningún fin, ya que va pasando de unas personas a otras. Primero nuestros padres, profesores.. después la gente que vemos por la calle, y a partir de cierta edad es obligado llevar siempre el DNI. En el médico nos piden unos datos, si pagas con tarjeta, en las tiendas también. Y aparte las cámaras. Estamos observados todo el tiempo. Inconscientemente, queremos cambiar nuestra privacidad por seguridad. Aunque en realidad no existan tanto peligro, factores como las leyendas urbanas son los que hacen que se extiendan los rumores hasta el punto que la gente se lo crea y se hagan noticia. Realmente, nunca conoceremos a los miembros de estas leyendas, ya que siempre es sobre la amiga de la prima del padre de una vecina del pueblo.. en fin, no podemos asegurar que son ciertas pero tampoco podemos negarlo. Y quien dice que no nos vaya a suceder a nosotros? Entonces, como prevención, lo mejor será someternos a una vigilancia continua.
Programas como Gran Hermano, muestran claramente como la gente se puede llegar a exponer a ser vigilada por cualquiera que lo vea. Y los espectadores, que piensan que son los únicos que vigilan a los concursantes, no se dan cuenta siempre de que también son expuestos a una vigilancia. Por ejemplo, cuando por instinto leemos lo que está leyendo la persona que tenemos al lado, o simplemente cuando paseamos por la calle. En todo caso, estos programas, se hicieron para estudiar el comportamiento de las personas, con una seria de psicólogos, etc. Pero el “cotilleo” vende tanto como la violencia. Por eso ahora estos programas son simplemente para que la gente disfrute conociendo las relaciones entre los concursantes y sus vidas privadas. En el tema anterior, dije que la violencia vendía porque en las películas, videojuegos etc se proyecta es instinto del ser humano: violento por naturaleza. Cuando tenemos que conseguir algo utilizamos la fuerza, y según Hobbes, se trata de golpear primero. Es decir, actuar antes que otro para conseguir algo.
Si comparo la tortura física con el panóptico, supongo que preferiría someterme a una tortura física, ya que el panóptico también se puede considerar una tortura, pero esta vez psíquica. No soportaría estar siempre vestida igual que todos, rapada de arriba abajo, y pensando lo que los demás quieren que piense. Supongo que esa impotencia y humillación es mucho mas fuerte que cualquier daño físico o tortura, del que me puedo curar en un tiempo. O aunque eso me lleve a la muerte, para mí seria peor que me quitaran todos los derechos y libertades, todos los recuerdos y las cosas que quiero. De una forma u otra, pienso que el panóptico es más salvaje que una tortura física; aunque a primera vista parezca más civilizada. Y parece más civilizada porque en teoría, los humanos razonamos y los animales no. Por eso se dice que somos más civilizados que ellos. Pero.. a veces no estoy de acuerdo con que los seres humanos estemos más civilizados que los animales.
Ellos no matan porque sí, simplemente para sobrevivir. Siguen un ciclo, en el que igual que los humanos (alguien que es superior a otro se aprovecha de él/ ella), el más grande se come al pequeño. Siguen un instinto, pero no lo hacen por diversión. Por tanto, es más civilizado el panóptico?
Pero por otra parte, pienso que alguien que ha acabado con la libertad de otro no puede exigir continuar con la misma libertad que antes. Tampoco digo que desde ese momento no tenga derechos, (todo el mundo los tiene), ni que el panóptico sea la mejor forma de castigo (ya que el criminal actuó de una forma poco civilizada y el panóptico tambien lo es), pero mientras actuaban eran conscientes de lo que estaban haciendo, y ellos mismos se estaban sometiendo a una privacidad total de la libertad e intimidad. Entonces, si después de eso se les priva de su intimidad, de su libertad, etc, es algo que sabían que iba a ocurrir y que han buscado conscientemente. También pienso que esta persona no debería tener ciertos privilegios como poder sacarse una carrera, ya que esto le da ventajas sobre alguien que no ha hecho nada más que trabajar y no tiene ni tiempo ni dinero para poder estudiar. Quizás cuando el asesino salga de la cárcel tendrá un puesto de trabajo superior al de un obrero, por ejemplo. Alguien que por cualquier circunstancia no ha tenido opción de estudiar y tendrá unas condiciones y un salario inferiores a las de un asesino.

Mi conclusión es que eso es algo injusto y que defiende bastante al criminal. Pienso que esta persona (como todas las demás) tendría derecho a estudiar fuera de la cárcel y con las mismas condiciones que todos.
En cuanto a la sociedad panóptica, en la que todos estamos vigilados, yo creo que alguien saldrá beneficiado al inculcarnos el miedo, ya que muchas veces se añade peligro a algo que realmente no es peligroso. La necesidad de tener que estar vigilados en todo momento por temor a que asalten nuestra casa o pase algo a alguien que queremos.

Silvia dijo...

BATATO

¡Hola! Bueno hablando sobre el panóptico, creo que es un medio un poco o demasiado estricto, porque estamos de acuerdo en que los que sufren estos métodos son prisioneros de las cárceles, criminales… pero también hay que entender que son personas y también tienen derecho a la intimidad, aunque seguramente a esas personas no les importo el daño que hizo a sus victimas y no pensaron en el daño sufrido, por eso mismo merecen un castigo, no creo que el panóptico sea la solución, pero tampoco creo que la tortura física lo sea, si nos ponemos a comparar estas dos posturas estoy mas de acuerdo con el panóptico, porque tiene mas vigilados a los presos, pacientes… y no se permite ninguna negligencia de la que puedan surgir problemas, también les hacen recapacitar sobre lo hecho, habrá gente que no este de acuerdo con mi manera de pensar y que opine que el método físico sea el mas efectivo.
Por ejemplo: dos madres están en el parque con dos niños de unos 5 años, y una madre está con su hijo en todo momento para que no se caiga no toque nada y le va orientando para que se vaya dando cuenta de lo malo y lo bueno, la otra madre está sentada en el banco comiendo pipas, y el niño está subiéndose en cualquier lado que no debe, y la madre le chilla “Bájate o te pego” y como es normal el niño no le hace caso, la madre se levanta y le pega, el niño llora.
Viendo estos ejemplos creo que la primera madre le explicaría a su hijo que en ese lugar no se sube y el niño reaccionara y le hará caso a su madre, en el otro caso el niño pasara de su madre y lo seguirá haciendo.
Yo antes cuando mi hermano era mas pequeño (hará unos meses xD) enseguida le daba un tortazo, pero con todo lo que estoy aprendiendo en este blog, ahora cuando hace algo mal le explico porque está mal lo que está haciendo, y creo que así me hace mas caso que antes.
No hay ninguna excusa para ponerle la mano encima a ninguna persona, el daño físico no es la solución para nadie, seguro que habrá más soluciones, pero el daño físico es el más fácil es el que esta más al alcance de todos.
Una cosa que se me olvidaba, se supone que el panóptico “rehabilita” por llamarlo de alguna manera, a los presos no? Yo creo que eso es imposible una persona que a hecho algo mal se puede llegar a arrepentir pero si lo a hecho una vez no le importara hacerlo de nuevo, no se si estoy en lo cierto, y me gustaría que me explicaras un poco mas en que consiste este método vale?

Silvia dijo...

LOGAN

Tortura de Cristal

Mi opinión es que claramente el dolor físico puede llegar a ser doloroso incluso llegar a veces a un punto que no lo puedas soportar más pero no es comparable ni mucho menos con el dolor anímico.
Que nos inflijan dolor anímico, es decir que nos estén observando todo el rato no es tan doloroso que si te infligen dolor físico. Yo no estoy de acuerdo con que el dolor anímico tenga parte de ``doloroso´´, yo no puedo comparar el que te hagan daño físicamente con un dolor anímico que para mi realmente no existe porque el que te estén observando puede que sea incómodo, pero nada más.
Es cierto que, que te observen no es agradable y te cohíba de hacer cosas que puede que no estén bien vistas por las demás personas pero si ya llevan haciéndolo cierto tiempo tienes que acabar acostumbrándote a que te observen. Además yo pienso que al final acabarías olvidándote de que te observen y harías lo que te viniera en gana.
Hay gente y gente, pero creo que tampoco hay mucha gente a la que le moleste que le estén mirando todo el rato. A mí por ejemplo no me importa que me miren. Eso que pusiste tú: ¿Quién no se ha sentido expuesto al salir a la pizarra? Pues yo soy una excepción. A mí nunca me ha importado salir a la pizarra, me supiera los deberes o no. Si tengo los ejercicios hechos, bien por mí (es mi obligación) y si no pues me llevaré mi correspondiente nota. También es depende de cómo sea la persona si es tímida pues le dará más palo que a las demás personas.
En conclusión yo creo que como todo en esta vida acabarías acostumbrándote a no tener intimidad.

Silvia dijo...

HONEY

TORTURA DE CRISTAL


“¿Por qué esto es así?” Jose acababa de presenciar como los grises acaban de coger a un compañero de trabajo. La gente comenzó a hablar y como siempre había gente que sacaba trapos sucios aunque no existiera ninguno:
-“Seguro que fue el quien repartió los folletos”
-“Yo lo vi hablando misteriosamente con unos hombres”.
-“A mi me dijo mi hermano que es uno de ellos”.
Pasaba el tiempo y cuanto mas tardaban en devolverlo mas crecían las mentiras que las vecinas proclamaban por todo el barrio. Un día volvió. Tenía un color pálido en la cara y sus ojeras eran muy grandes y moradas. Su mujer estaba esperándole en la puerta con lágrimas en los ojos. ¿Cómo podían hacer tanto daño? Durante una semana su mujer había intentado contactar con su marido y los grises no le dejaban ni pasar por la puerta. Lo único que le decían era “Nosotros sabemos lo que hacerle a su marido”. Los compañeros de trabajo se organizamos para ir a visitarlo, se había puesto enfermo. Cuando pasaron al dormitorio para visitarle le vieron Estaba allí, tumbado en la cama, mirando al techo con la mirada perdida. Se pusieron alrededor suyo y comenzó a hablar sin que nadie le interrumpiera:

“Saben todo lo que hacemos, no se como pero lo saben. Nos observan, nos investigan, nos espían… no se como lo hacen, pero lo hacen. Yo no hice nada, juro que no hice nada pero ellos me buscaron por un simple comentario. Solo hice un simple comentario sobre Franco. Jamás me he metido en política y me odio por haber dicho aquello aunque no tuviera ninguna importancia. Aquel día, cuando terminamos del trabajo y me dirigí a casa. Allí me estaban esperando: 3 grises con sus porras mirándome como si hubiera matado a alguien. Me cogieron, me tiraron al suelo. Yo solo podía patalear y gritar. Quería que me soltaran, no había echo daño a nadie. Me agredieron de tal manera que me desmaye del cansancio y del dolor. Me desperté en una habitación oscura y húmeda. No escuchaba nada, solo había silencio. Entonces apareció el policía ese y empezó a hacer ruidos que hacían daño al oído. Me empecé a poner nervioso… quería quitar ese sonido de mi cabeza… y no podía evitar querer apagarlo. Lo único que decían los policías era “¡Cállate rojo!”. No sabía cuanto tiempo llevaba allí pero las palizas para sacarme información que no sabía eran muy dolorosas. Yo no sabia nada de lo que me preguntaban pero igual me daban palizas enormes intentando sacarme la información… no valía decir “Yo no se nada” porque la paliza era mayor todavía. Allí dentro me sentía solo, vigilado en todo momento, sin un momento para respirar… Nunca he hecho nada malo, me considero un buen ciudadano, un buen madrileño… ¿Por qué soy una mala persona para ellos? No hice nada. El último día me dieron la última paliza, pero esta vez no fue física. Fue mucho peor. Me amenazaron con venir a buscar a mi familia: mi mujer… mis hijos… si no decía lo que ellos me pedían vendrían a por ellos… pero no sabia lo que quería que dijera y no pude decir nada… después todo lo que me habían echo pasar… después de todas las amenazas… me soltaron. Ni un perdón ni nada.”

Se quedaron mirando, no sabían que decirle. Sabían como eran los grises, sabían leyendas de lo que les hacían a los rojos para sacarles la información pero no sabían que hicieran tanto daño en la persona y mas siendo inocente.
-Ya no podemos decir nada.
-Madrid es una gran cárcel. Cuida tu lengua a partir de ahora.
Se miraron sin saber que decir. ¿Por qué tenían que callarse? “Somos trabajadores, eso es cierto, pero eso no quiere decir que no tengamos opinión propia. No somos mala gente y mucho menos queremos levantarnos contra Franco. Somos una minoría”. Lo miraba en la cama, blanco como el día que volvió de aquella pesadilla y pensaba la tortura que habría sufrido su esposa sin saber de el, sin tener noticias, sin saber si seguía vivo. En este cuento los malos cogían a los buenos y se los comían como si nada. Aquí los buenos nunca ganaban, solo podían ganar los malos.

Salieron de allí imaginando que pasaría si nos íbamos de la lengua o teníamos algún comportamiento extraño. Aquella gente tiene que ser fría, sin sentimientos, jugando con la vida de la gente como se les antoja. Gente sin sentimientos, sin corazón.
Después de la guerra la gente había perdido mucho y estaban asustados y ahora… no tenían libertad. “¿La conseguiremos algún día? Tenemos miedo de que esto se sepa, pero soñamos con aquel día”.

Anónimo dijo...

Una pregunta Silvia, cual es la puntuación individual que nos has puesto a cada uno?

Silvia dijo...

Hola Raul!
Aun no las he 'hecho públicas', estoy esperando a que vuestros profesores nos den 'luz verde' para hacerlo. En todo caso, en el momento en que se las de a ellos, os las mandaré a cada uno junto con los comentarios que les he hecho a vuestro profesores al respecto, de acuerdo? imagino que será esta semana ;)
Besos!